Narco-Saints

Como es común en su género, la serie basada en hechos reales muestra a un empresario común que no tiene más remedio que arriesgar su vida al unirse a la misión secreta de los agentes del gobierno para capturar a un narcotraficante coreano que opera con máximo control en Surinam.

Fuente: Netflix

Kang Ingu (Ha Jung-woo) es un hombre de negocios que vio a su padre trabajar hasta la muerte y se encuentra en peligro de hacer lo mismo tratando de operar un bar de karaoke y un garaje para mantener a su esposa y sus dos hijos. Su mejor amigo, Eungsoo (Hyun Bong-Sik), les ofrece una oportunidad y los dos se dirigen a la pequeña, pero flagrantemente corrupta nación sudamericana de Surinam para obtener una gran ganancia.

Los surinameses comen mucho marisco, pero no raya, que tiran al agua por su apariencia. Ingu y Eungsoo pagan centavos por el patín, lo meten en cajas y lo envían de regreso a Corea, donde alcanza un buen precio. El plan es infalible hasta que deja de serlo. Las cosas salen mal de la manera habitual. Todos en Surinam ven un negocio rentable y quieren participar en él, por lo que Ingu y Eungsoo terminan enfrentándose al pastor Jeon (Hwang Jung-min), un líder aparentemente bien intencionado de la iglesia cristiana coreana local.

Después de una traición y una breve sentencia de prisión, Ingu se encuentra como agente doble del Servicio Nacional de Inteligencia, trabajando con Choi Changho (Park Hae-soo, el nuevo favorito de Netflix) para acabar con el capo de la cocaína de Surinam desde dentro de su operación.

La versión coreana del exitoso formato de «narcos» es un absorbente y convincente desafío narrativo, relata el ímpetu de un hombre aferrado a una ilusión engañosa de éxito. La naturaleza resiliente de Kang Ingu se vuelve atractiva y activa, a diferencia de lo que vimos en #AmodelFamily que maneja un dilema similar. Mientras avanza, la serie atrapa con los desafíos físicos y emocionales que experimentan sus personajes. Aquí sí logran ser lo suficientemente peligrosos como para temerles.

El guion de Yoon Jong-bin y Kwon Sung-hui establece un escenario que es fácil y rápido de asimilar. Los giros imposibilitan de forma concreta la efectividad de los planes y constantemente te cuestionas si la realidad de la cual se adapta llegó a ser así de asfixiante. También plantea muy bien el aspecto religioso que es parte vital de la tapadera del pastor, establece muy asertivamente los paralelismos explícitos entre la devoción religiosa y la adicción total a las drogas.

La dirección de Yoon Jong-Bin alcanza un logro especial al combinar diferentes culturas con la misma seriedad y canaliza muy bien el ambiente delictual en que se mueve: Hay llamadas cercanas, enfrentamientos, tiroteos, asesinatos espeluznantes e intentos de jugar en ambos lados que invariablemente resultan contraproducentes. Hay tomas impresionantes del mar y las lujosas mansiones que sirven de refugio en medio del bosque. Otros elementos importantes son los escenarios de República Dominicana que, combinados con algunas locaciones de la isla Jeju, son postales impresionantes.

Hablar de lo bueno que es el cast parece redundante, Ha Jung-Woo trabaja una transformación de menos a más de forma casi superhumana, mientras que todos aquellos que participan como aliados del cartel (Jo Woo-Jin, Yoo Yeon-Seok Kim Min-Gwi) aportan mucho desde la particularidad de sus personalidades y ambiciones. Hwang Jung-Min interpreta a un excelente villano, su locura y afición por la fe se muestran por igual, que es muy difícil llegar a conocer cuál parte es verídica y cuál no, por lo que su mundo se vuelve atemorizante y escalofriante. Chang Chen como Chen Zhen es bastante divertido de ver como este gánster amenazante, pero inquieto.

Fuente: Rpp

Quizás la producción juega en un ambiente demasiado conocido, su éxito era casi evidente, algo que la hace, a pesar de ser entretenida, una historia predecible. En #NarcoSaints algunas líneas jamás llegan a ser exploradas, tampoco tiene nada novedoso que decir sobre la evidente codicia que rodea a estos hombres. No es el proyecto más fuerte de Yoon Jong-bin, pero logra elevarse por otras sombrías producciones de Netflix que ya lo han intentado.


Director: Yoon Jong-Bin

Guion: Yoon Jong-Bin y Kwon Sung-hui

Elenco:

Ha Jung-Woo
Hwang Jung-Min
Park Hae-Soo
Yoo Yeon-Seok

Disponible en

Narco-Saints
Fotografía
8.5
Guion
7.6
Ensemble | Elenco
8
Dirección
8
Score | OST
7
Nota de lectores0 Votos
0
7.8

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