El secreto de las nubes

Alyson Richman tiene una manera de escribir muy especial, su tono, el uso de palabras y la forma en que desarrolla sus historias están llenas de fragilidad y poesía. En el secreto de las nubes nos reencuentra con dilemas dramáticos, pero que se elevan a su estilo para terminar siendo delicados y profundos. La historia que sigue la vida entre una profesora y un niño está llena de momentos privados que rescatan temas como la lucha, la amistad, las renuncias y la esperanza.

Yuri nació con una extraña enfermedad cardiaca y está condenado a vivir recluido en su cuarto, no puede convivir con otros niños ni ir a la escuela. Los doctores creen que su padecimiento está relacionado con el accidente de Chernóbil. Sus padres, una pareja de artistas ucranianos que abandonó su país tras el desastre nuclear, le procuran una profesora privada, Maggie, una joven neoyorquina que decidió dejar su exitosa carrera en Wall Street por una vida tranquila en Long Island.

Pronto ambos forman una profunda conexión, donde la curiosidad ilimitada y el optimismo excepcional de Yuri inspirarán a Maggie para realizar cambios difíciles en su propia vida y encontrar la fuerza cuando más la necesita.

“Déjame contarte un secreto. Hay un tipo de persona único en el mundo: uno que irradia luz incluso a través de un velo de oscuridad”

– Pág. 13

Durante el otoño de 1991 Maggie Topper conoce a Yuri, un niño que le enseñaría cosas que nunca antes imaginó encontrar. La joven tuvo que volver a titularse para poder encontrar un camino en la vida que no la hiciera sentir abrumada. Es en su búsqueda de humanidad, esperanza y sentido que decide convertirse en profesora. Después de mudarse con su novio Bill a Long island sentía, con sus 26 años, que por fin estaba comenzando a organizar su vida. Es cuando conoce a Yuri, un niño al que debe asistir fuera del aula porque no puede dejar su casa, que la vida comienza a replantearse por completo.

“Piensa en todo lo que puedes aportar a su vida- me dijo con suavidad-. E imagina todo lo que él puede aportar a la tuya”

– Pág. 32

La familia Krasny estaba muy lejos de ser convencional, Sasha y Katya, dos ucranianos, que dejan atrás todo contacto con sus cercanos para buscar oportunidades de vida en estados unidos luego del desastre de Chernóbil, repentinamente deben aprender a vivir con resguardos excepcionales en post de proteger la vida de quien más aman.

La historia de amor de los Krasny será contada en flashbacks, algo que nos acercará a sus raíces, primeros encuentros y la pasión de un amor juvenil que desborda ilusión y sueños. Del mismo modo que veremos cómo las organizaciones locales enfrentaban un desastre inminente.

“Para la siguiente semana, casi todos en el edificio habían abierto sus ventanas. – ¿Qué crees que signifique? – preguntó Katya—Creo que es señal de que todos se han rendido. – Respiró profundo y se acercó a la ventana. – Y que la vida debe continuar.

– Pág 83

Yuri es un niño especial, un retrato de la inocencia y la esperanza. Lo que más cautiva de su historia es su incesable curiosidad que es acompañada de una sabiduría poco vista en alguien de su edad. Su relación con la profesora Maggie deberá sobrepasar diferentes murallas que los transformaran a ambos.

“…durante los siguientes meses, vio cómo lo que Sasha le había dicho se volvía realidad: de alguna manera, Yuri se hacía más fuerte cada día” –

Pág. 141.

Sorprende una vez más cómo Alyson Richman construye personajes que logran trascender y llegas a sentir que su relato importa. Este es una historia de tres perspectivas que se reúnen en una sola noción.

Evidentemente, hay una necesidad de exaltar o valorar la labor de aquellos que enseñan a otros, es inevitable sentir que Alyson trae a memoria sus propias vivencias con aquellos que admira y en cierto punto la historia es eso, un viaje que te recuerda a aquellos que impactaron tu vida con el don de la enseñanza.

Si bien, no había necesidad de hacer de su protagonista una persona extremadamente sensible o volátil, funciona en la intención de preparar una historia que viaja a través de los cambios y reflexiones.

Alyson Richman logra también adentrarnos a contextos de tragedia histórica sin demasiadas introducciones y es algo que me fascina de su escritura, es tan elegante que cuando logras dimensionar el espacio histórico tan destructivo donde se mueven sus personajes logra impactar y conmover sin ser brutalmente explícita.

Es cierto que El secreto de las nubes no evoluciona de manera tan sorpresiva, por mucho tiempo es simple y predecible, pero todo se compensa con el ritmo y la excelencia que maneja la escritora.

Si bien este no es el mejor libro de Richman no deja de ser uno que agradeces de leer, la sensibilidad y el sentimentalismo que encuentras en sus páginas te conmueven y logras llegar a puntos donde tu corazón se remece ya sea anhelando un tiempo de buenas noticias o preparándote para lo peor.

“Yo sabía que el amor tenía muchos lenguajes distintos y que algunas variantes eran mucho más obvias que otras. Si observamos con la suficiente distancia, lo descubrimos en los lugares más insospechados. Y el descubrimiento, con frecuencia, es la mayor recompensa. –

pág. 180.

El secreto de las nubes tiene 363 páginas y puede ser encontrado bajo el editorial planeta. Como dice su primicia es una historia entrañable sobre el amor de una madre, la promesa de una maestra y el corazón de un niño.

Libro El secreto de las nubes - Alyson Richman - Librería Sueños de papel –  Librería Sueños de Papel Chile
El secreto de las nubes
Alyson Richman tiene una manera de escribir muy especial,
la sensibilidad y el sentimentalismo que encuentras en sus páginas te conmueven y logras llegar a puntos donde tu corazón se remece.
3.5
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