Comedias románticas: ya no son lo mismo.

Es bien sabido que lo que no evoluciona o se adapta a los nuevos tiempos se convierte en algo en desuso o muere. Y el cine no está exento de ello.


Las producciones audiovisuales que conquistaron a las generaciones de nuestros padres no son las mismas que las de este tiempo, sin embargo, sus creadores siguen tomando elementos de la cotidianidad para moldear algo a la ficción según diversos factores, entre ellos, la cosmovisión y la cultura de su entorno.

No sé si les ha pasado, que llegan a un momento en que se sienten estancados y no saben qué ver de tantas producciones, sean estas series o películas, y sienten que todo ronda lo mismo. Bueno, yo estaba en eso, me estaba exigiendo ver series coreanas, pero tomé la decisión de darme un break de ello, y dedicarme a ver películas, sin embargo, volví a caer en ese dilema ¿Qué veo? Con tantas ofertas que tienen los diferentes sitios streaming, es normal sentirnos saturados, pero, lo que tenía claro desde el principio era que no quería sumergirme en las típicas cintas del almacén.

El cine romántico, desde que tengo uso y razón, ha tenido mucha fuerza, al ser un género muy amplio, ofrece diferentes apuestas para todos los gustos. Y yo, como buena fan del romance, recurrí a uno de los subgéneros más entrañables, las comedias románticas, y es así como pasé mi fin de semana después del laburo,  viendo dos filmes que marcaron y siguen marcando generaciones.

La primera fue 《10 things i hate about you》 una cinta de (1999) protagonizada por Julia Stiles y Heath Ledger, que es una adaptación sencilla y libre de La fierecilla domada, de William Shakespeare. La historia contaba la vida de las hermanas Stratford y lo diferentes que son: Bianca (Larisa Oleynik) es la hermana popular que nunca ha salido con un chico, mientras que su hermana mayor Kat (Julia Stiles) es algo arisca y con muy mal genio. Bianca conoce a Cameron (Joseph Gordon-Levitt), un chico nuevo en el colegio que se enamora de ella, pero solo tiene un impedimento por parte del padre de Bianca: ella solo podrá salir con un chico una vez que su hermana lo haga primero. Cameron y su amigo Michael idean un plan para que un chico rico, Joey Donner (Andrew Keegan), contrate a un chico para que salga con Kat. El escogido es Patrick Verona (Heath Ledger), un joven sombrío con un misterioso pasado y una reputación algo dudosa.

Y la otra elección fue 《Never Been Kissed) una cinta de 1999 estelarizada por Drew Barrymore y Michael Vartan. Josie Geller ( Drew Barrymore) trabaja como correctora en un periódico, con el objetivo de convertirse en periodista. Su vida amorosa y sentimental ha sido totalmente un fracaso marcado por engaños y humillaciones, hasta el punto de que jamás ha recibido su primer beso. De pronto se le presenta su primer trabajo como reportera que la trasladará a un instituto donde se deberá infiltrar como estudiante, reviviendo así su dura adolescencia y entablando grandes amistades que la llevarán a enfrentarse a diferentes experiencias relacionadas con la popularidad. Además, conocerá a su profesor de literatura, quien le enseñará y colaborará en la integración con otras personas, en el duro camino de encontrarse a sí misma.

Ambas películas tienen tópicos que pueden parecer aburridos, porque en este género, con la frecuencia que ser realizan, los productos llegan a parecer cansino; sin embargo, yo pienso que no necesariamente importa él qué te cuenta algo, sino cómo y eso es lo que he notado en las cintas romcom de hoy, que por estos nuevos tiempos que rigen, han abusado tanto de la modernidad que cuentan cosas que quizás son innecesarias y que terminan cansando.

Si hablamos de desarrollo de personajes no es que antes la comedias románticas hicieran personajes profundos porque no es tanto lo que buscan, pero lo que las diferencian de las actuales es que se sentían un poco orgánicas, producto de lo que contaba la trama, no algo forzado, ni difícil de empatizar. Es decir, por mucho que supiéramos cómo seguiría la trama de las comedias románticas de antaño, la forma en la que el personaje está escrito de acuerdo a su contexto y el cómo el actor se apropiaba de ellos aportándoles su marca ya era un plus, que casi no se ve hoy.


A lo largo de la historia del cine, pienso que las comedias románticas no la han tenido fácil, y como dije antes, si algo no evoluciona, decae el punto de saber cómo hacerlo, y que las productoras no se enfocasen solo en elenco, sino buscar buenos guionistas porque con tanta diversidad de plataformas streaming creadoras de contenido, parece que todas siguen lo mismo.

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