A Piece Of Your Mind

Si la nostalgia fuese un kdrama sin duda alguna 《A piece of your mind》 sería esa obra que describiría perfectamente ese estado de ánimo.

Este melodrama en su primera parte puede parecer un tanto confuso y desanimar a cualquiera por el ritmo lento con el que se desarrollan las cosas, porque se le muestra al espectador a través del recurso de vista atrás sin mucho contexto, sucesos que marcan el comportamiento y lo que mueve al protagonista.

Es hasta en la cuarta parte que la trama se mueve, y uno siente que todo cobra sentido y eso en gran parte supongo que fue lo que motivó a que su productora decidiera recortarle episodios, pues un principio serían 16, pero concluye con 12.

Y es ese corte abrupto que no le ayuda en nada al desarrollo de la trama porque se siente, al final del drama, que deja algunos vacíos.

No obstante, a nivel personal, me encantó porque como bien he mencionado antes, los asiáticos tiene esa peculiaridad irrepetible para compartir con quien consume sus obras su cosmovisión de las cosas, que hacen que sus obras sean únicas y preciosas.

En A piece of your mind, se evocan esos sentimientos que no siempre son sanos, pues en primera instancia su protagonista, quien es un programador, desarrolla un aparato que encapsula la esencia de un ser querido y que ayudado por la inteligencia artificial puede adaptarse y hablar con uno como si fuese un ser viviente.

Admito que en un principio esto me pareció raro, pero en el mundo actual y con el ser humano queriendo sobrepasar cada día sus conocimientos esas situaciones no están distantes.

Sin embargo, no todo es negativo, este drama le regala a quien lo ve, una de las relaciones más cálidas, puesto que se va desarrollando sin prisas, ambos protagonistas se encuentran y cada uno aprende de sus perdidas pasadas.

Algo que amé profundamente fue el simbolismo que le dieron a los abrazos, que se convirtieron en esa conexión emocional tan pura y significativa, puesto que demostraban que un abrazo puede ser un contacto mucho más grande que un beso, ya que a lo largo de la historia esa muestra afectiva aludió al apoyo, fuerza y alimentó la confianza entre ambos protagonistas, y es que Jun Hae In y Cha Soo bin tuvieron una química tan avasallante.

En cuanto a la parte técnica y dos de los puntos que siempre dictan cuando un drama me enamora, esta serie es un espectáculo visual, tiene una composición cromática tan preciosa que hace de su cinematografía una tan poética, porque ese uso de colores fríos son un vistazo perfecto por las emociones que envuelven a sus personajes tanto principales como secundarios.

El Ost de este drama es uno de mis preferidos, pues acompañado de piezas musicales clásicas que entonan las escenas y de canciones que vislumbran el corte del drama hacen una simetría enternecedora y melancólica justo como me gusta.

Si bien A piece of your mind, lo puede ver cualquiera, considero que si tiene un público meta y es ese a que le gusta apreciar a ritmo lento los conflictos emocionales que atañen tanto al ser humano en el mundo actual, y para quien aprecia la armonía entre bellos escenarios y música de ambiente entonada.

Este drama, sin duda alguna pudo haber sido uno de los mejores en su año de estreno, pero tristemente no supieron aprovechar el oro en bruto que tenían.

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