15 Minutes of Shame

La mirada de HBO Max sobre la humillación en Internet brilla cuando se vuelve más conspiranoica. Con la producción ejecutiva de Monica Lewinsky y Max Joseph.

Dirigido por Max Joseph (cineasta, presentador y camarógrafo de Catfish) y bajo la narración de Monica Lewinsky el documental busca examinar las razones que llevan a la cultura moderna a ser, gracias al internet, promotores del odio y juicio público. El documental expone temas como la humillación digital o ciberbullying, incluso la cultura de la cancelación.

Internet tiene muchos usos, buscar información, conocer gente nueva en todo el mundo y es genial… por una parte. Con el tiempo, Internet se ha convertido en un lugar peligroso. Gente diciendo cosas hirientes, burlas y amenazas. Este documental explora cómo «la herramienta» que comenzó siendo amigable nos corrompió y cómo aquellos en el poder explotaron a los débiles en su codicia.

Fui la paciente cero de tener una reputación destruida por culpa de internet

Monica Lewinsky

Monica Lewinsky on Bill Clinton, Britney Spears and Public Shaming - Variety

15 Minutes of Shame comienza con un tono fuerte con ejemplos de humillaciones en Internet que son reconocibles y más matizadas de lo que la indignación de Twitter nos permite explorar. ¿Recuerdas al tipo que compró todo el desinfectante para manos a principios de 2020? Durante la presentación de los casos escuchamos a algunos psicólogos especializados en comportamientos humanos que opinan sobre estas duras y frías conductas, ofreciendo comentarios perspicaces e iluminadores.

Reseña de '15 minutos de vergüenza ': el documental de HBO Max se queda  plano - PeliSeries - Peliculas y Series

Llegamos a entender en un punto que la humillación pública, entonces, siempre ha sido el procedimiento operativo estándar de la humanidad. A lo largo de la historia, hemos visto a la sociedad involucrarse y expandir la vergüenza pública, eventualmente ingresando a la era moderna y los tabloides, paparazzi, clickbait y ahora, las redes sociales.

Taylor Dumpson y su historia sobre ser acosada por supremacistas blancos después de ser elegida presidenta del gobierno estudiantil en la Universidad Americana en 2017 sirve como un recordatorio escalofriante sobre las consecuencias del odio descontrolado. Si ser cancelado (a falta de un término mejor) parece como tropezar con un campo de minas terrestres, entonces las campañas de acoso se sienten como si fueras perseguido por miles de francotiradores, solo esperando un tiro certero.

15 Minutes of Shame' Review: HBO Max Documentary Falls Flat | IndieWire

Si bien los relatos esclarecen rotundamente la locura que significa permanecer en las redes sociales hoy en día y la forma en que las vidas son afectadas, la mirada del documental de HBO Max sobre la humillación en Internet brilla aún más cuando se vuelve más conspiranoica. Es solo hacia el final del documental que comienza a sentirse emocionalmente atractivo.

Tristan Harris explica como el uso sistemático de las redes sociales son verdaderas armas creadas por parte de las empresas de Silicon Valley, estas promueven estas conductas dañinas para recaudar miles de millones de dólares sin sufrir ninguna consecuencia.

El documental tiende a luchar con su propio contenido, porque su argumento más persuasivo es que sea un documental completamente diferente. La humillación pública como el statu quo puede hacerlo más ruidoso, pero no necesariamente lo transforma sustancialmente en lo que siempre ha sido.

Si decimos que nos comunicamos en espacios de líneas delgadas por medio del anonimato online es porque somos una humanidad que ha perdido su conciencia en dichos medios, descartar responsabilidades humanas solo porque es fácil ocultarse en ellas es volver al único dilema que siempre hemos tenido, nuestra propia inseguridad.

Internet se ha expandido y ha facilitado el camino para las humillaciones digitales, pero ¿es esto inventado por el internet? Claro que no. Así como en muchos sentidos es una bendición ofrecer plataformas para que las personas marginadas y discriminadas alcen sus voces y se unan a la conversación, también el internet se utiliza como arma para difundir el odio y el miedo. Y eso tampoco es una consecuencia inventada por el Internet.

Lo mismo sucedió con casi todos los avances tecnológicos en la historia humana. Si algo se crea para fomentar la comunicación entre las personas, alguien encontrará la manera de usarlo para lastimar a otros.